Finanzas y Contabilidad

Es muy frecuente escuchar a determinados empresarios decir para qué llevar la contabilidad si no tiene ninguna utilidad, argumentan que los balances solamente le sirven para pagar impuestos, para solicitar créditos bancarios, pero nunca la contabilidad es de utilidad para la toma de decisiones dentro de la empresa.Lo que ocurre es que la contabilidad tiene otro tipo de objetivo.

La contabilidad es una buena expresión que tiene una persona sobre una determinada empresa pero cuando está fuera de la misma. Es decir, existe una metodología absolutamente homogénea que dice cómo una empresa debe presentar los estados contables, y en base a esa metodología se puede leer un balance de una empresa que no se conoce y tomar una idea más o menos cierta de cual es su situación. Pero cuidado, cuando se trabaja con finanzas es desde dentro de la empresa, por lo tanto los elementos, la información, mucha más adecuada para la toma de decisiones. Siendo la contabilidad un sistema de información que utiliza las finanzas y muchas veces de la forma en que están elaborados los estados contables el área finanzas, debe reelaborar esa información para su utilización.

A la contabilidad no la vamos a desechar, tampoco vamos a decir de que no tiene utilidad, solamente advertimos que la contabilidad no es adecuada para la toma de decisiones dentro de la empresa. Las diferencias básicas entre la contabilidad y las finanzas es que ambas tienen distintos criterios para medir los mismos hechos. Así tenemos:

1.- La Contabilidad trabaja en la asignación de gastos y beneficios con el criterio de lo devengado. En otras palabras para la contabilidad importa cuándo se realiza una venta, cuándo nació el derecho al cobro de esa venta y no el momento en que se cobra; cuándo se compró la mercadería y cuándo se tiene que pagar.

En cambio, para la toma de decisiones desde el punto de vista financiero utilizaremos exclusivamente el criterio de lo percibido, nos interesa realmente cuándo se cobran las ventas, cuándo se reciben los préstamos y cuándo realizamos las erogaciones. Entonces en la contabilidad se trabaja con el criterio de lo devengado, mientras que en finanzas se lo hace exclusivamente con el criterio de lo percibido.

2.- La contabilidad no tiene en cuenta el valor del dinero en el tiempo y al decir esto no nos referimos al problema de la inflación, sino se hace alusión al rendimiento o al valor financiero que tiene el tiempo. En otras palabras, al beneficio puro que se exije de una operación por haberla realizado o por haberse privado de realizar un consumo presente, para realizar un consumo futuro. Este valor tiempo del dinero en la contabilidad no esta especificado. Obviamente que las finanzas tiene en cuenta el Valor del Dinero en el Tiempo.

3.-Otro elemento a tener en cuenta es el costo de capital. Cuando procedemos a realizar una inversión todos los fondos que utilizamos tienen un costo, independientemente que los fondos invertidos sean de los dueños de la empresa o que los mismos sean pedidos a terceros. El costo que tiene todo capital invertido es la mejor alternativa que se desecha para aplicar los fondos a un proyecto determinado y es lo que todos conocemos con el nombre de costo de oportunidad. Para la contabilidad no se incluye el costo del capital propio, mientras que en las finanzas sí se lo tiene en cuenta, dado que es un elemento indispensable para el cálculo de proyectos de inversión y además, porque es el costo de capital más alto de todos, dado que los dueños de la empresa son los que asumen el mayor de los riesgos en cada proyecto de inversión.

4.-En la contabilidad las depreciaciones son un costo más porque las deduce de las utilidades, como una pérdida por la utilización de un determinado bien de uso. Para las finanzas las depreciaciones en cambio, son consideradas como un ingreso más, como una recuperación de capital inmovilizado, si es que se ha tenido en cuenta el monto de las depreciaciones dentro del precio de venta. Por ejemplo, cuando fijamos el precio de venta de un producto dentro del mismo involucramos a los costos erogables, a los costos no erogables (depreciaciones de inmuebles, instalaciones, bienes de uso, etc.) y a la utilidad. Entonces, si dentro del precio de venta estamos involucrando a estos items significa que a través del precio de venta estamos recuperando parte del capital invertido, por lo tanto consideramos que las depreciaciones son un ingreso, porque han incrementado los ingresos a través del precio de venta.

5. La contabilidad valúa a sus activos y pasivos (y de acuerdo a la Resolución Técnica Nº 6 a su valor histórico actualizado o al valor de mercado, lo que fuera menor; pero en la medida que no alcance el valor de mercado la valuación sera al costo actualizado. En finanzas las valuaciones son siempre a valor de mercado.

6.-En cuanto a la rentabilidad, en la contabilidad siempre se tiene en cuenta mediante el uso del coeficiente entre la utilidad y el capital que se aplicó para lograr esa utilidad y es lo que se conoce como rentabilidad económica, financiera o del patrimonio neto. En las finanzas se mide a través de la tasa interna de rendimiento.